Hamburguesa casera de pollo y ternera

Ya hace unos días que no me paso por el blog y es que con el tema de las fiestas navideñas he ido un poco de bólido y además también he estado un poco liada haciendo entrevistas de trabajo, espero tener suerte y que de alguna de ellas salga algo positivo.

La receta que os traigo hoy es mi participación a un concurso mensual que propone la revista Cuina (en catalán). Se trata de reproducir la portada mensual de la revista. Y la primera edición del concurso coincide con el número de enero que va de hamburguesas…

Confieso que es una receta un poco improvisada con ingredientes que tenia en la nevera, y que no está basada en ninguna receta en concreto, sino que tiene cositas de varias recetas.

Ingredientes (para dos personas):

  • 200 gr de pechuga de pollo
  • 200 gr de solomillo de ternera
  • 1 pellizco de sal
  • 1 pellizco de pimienta
  • 1 puñado de perejil fresco picado
  • 2 puñados de pan rallado
  • 1 huevo
  • 2 panecillo de hamburguesa
  • 3 o 4 hojas de lechuga
  • 1 cebolla tierna mediana
  • 1 tomate de ensalada maduro
  • 2 cucharadas de mayonesa
  • 2 lonchas de queso cheddar (opcional)
  • aceite de oliva

Preparación:

  1. Picamos la carne de pollo y de ternera en el robot o en accesorio de la batidora. Añadimos la sal, la pimienta y el perejil y volvemos a picar hasta que los todos los ingredientes estén bien mezclados.
  2. Ponemos la carne picada en un bol grande y añadimos el huevo crudo. Amasamos poco a poco añadiendo el pan rallado hasta que la masa deje de estar pegajosa.
  3. Dividimos la carne en dos partes y le damos forma de hamburguesa.
  4. Las ponemos en una sartén caliente con un poco de aceite de oliva y dejamos cocinar durante unos quince minutos a fuego lento.
  5. Cortamos la cebolla en rodajas y la ponemos en otra sartén con aceite vigilando que no se queme.
  6. Cortamos los panecillos por la mitad y ponemos una cucharada de mayonesa en la base.
  7. Encima ponemos un poco de lechuga cortada en juliana.
  8. Cortamos el tomate en rodajas y ponemos dos rodajas en cada uno de los panecillos, encima de la lechuga.
  9. Una vez la cebolla esté cocida, la ponemos encima del tomate.
  10. Colocamos la hamburguesa encima de la cebolla. Opcionalmente podemos poner una loncha de queso cheddar para que se vaya fundiendo con la hamburguesa.
  11. Colocamos la otra mitad del panecillo encima de la hamburguesa y servimos.

Espero que os guste.

Por cierto… Feliz Año Nuevo!!

Galletas con pepitas de chocolate

¡¡Por fin llegó el día F&F!! Esta vez, es un reto 2×1, porque es el reto de los meses de Noviembre y Diciembre.

Y esta vez no está basado en una película, sino en un libro: Recetas y confidencias de Ann Pearlman. Doce mujeres que intercambian recetas y confidencias… El reto propuesto por las chicas de F&F es precisamente ese, intercambiar recetas o galletas. Una vez decidido si queríamos hacer una cosa u otra (yo me decidí por intercambiar una receta), Alba e Ingrid fueron las encargadas de buscar a nuestra pareja receptora.

Joaquina de La Cocina de los Inventos fue mi asignada, y me ha dado la receta de las mejores galletas que jamás he probado: las Galletas con Gotas de Chocolate. Esta receta está tomada prestada del blog de Susana Preferiblemente Dulce, que a su vez la tomó prestada del blog de Suny Rosita y Suny Olivas en la Cocina.

Aquí os pongo la receta:

Ingredientes:

  • 125 gr mantequilla a temperatura ambiente
  • 75 gr azúcar
  • 75 gr azúcar moreno
  • 1 huevo XL
  • 1 cdita extracto vainilla
  • 200 gr harina
  • pizca sal
  • 1/2 cdita bicarbonato
  • 1/2 cdita levadura en polvo
  • 125 grs. gotas de chocolate

Preparación:

  1. Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que se integren perfectamente.
  2. Añadimos el extracto y el huevo y seguimos batiendo.
  3. Tamizamos la harina junto con la sal, levadura y bicarbonato, mezclamos bien y por último incorporamos las gotas de chocolate.
  4. Removemos hasta que esten bien repartidas por toda la mezcla.
  5. Sobre una bandeja en la que habremos puesto papel vegetal vamos formando montoncitos con una cucharita, podemos dejarlas tal cual o aplastarlas con la mano o con la misma cucharita.
  6. Hornear durante 10 minutos aproximadamente a 190 grados. El horno debe estar precalentado.
  7. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Con esta cantidad de ingredientes, salen unas 32-36 galletas aproximadamente, dependiendo de lo grandes que hagamos los montoncitos. Yo hice tres horneadas de unas 12 galletas aprox. en cada una, variando un poco los tiempos de horneado. Este fue el resultado:

Cómo veis la primera hornada la saqué un poquito más tarde pensando que el horno quizá no estaba suficientemente caliente y las galletas quedaron demasiado doradas y crujientes. La segunda hornada, estuvo los 10 minutos exactos y quedaron estupendas. La última, al contrario que la primera, quedaron demasiado blancas, al sacarlas estaban muy blandas, un pelín crudas quizá, aunque a medida que se iban enfriando se iban endureciendo, y al morderlas no estaban nada crudas, porque el mismo calor de las galleta las iban acabando de cocer.

Sólo tengo una pega de estas galletas y es que en casa me han prohibido que las vuelva a hacer, porque están tan sumamente deliciosas que se las comerían todas en una sola tarde.

Muchas gracias a Ingrid y Alba de F&F por este reto y a Joaquina por pasarme esta fantástica receta.

Brownie de plátano y almendra

Vaya mes de comidas familiares y lo que nos queda…

La semana pasada organizamos la presentación oficial de consuegros en casa y preparé un solomillo wellington para chuparse los dedos. Lo siento, ya se que no hay foto ni publireportaje, pero estaba demasiado estresada como para ponerme a hacer fotos, además fue en uno de esos días grises y lluviosos por lo que las fotos tampoco hubieran salido muy decentes…

Y hoy ha habido celebración otra vez, el miércoles mi chico cumplió años y hoy han venido mis suegros y mis cuñados, con la recién estrenada sobrinita. De primero un intento de quiche de champiñones, con fallo de novata, se me ha olvidado poner el huevo y el relleno no ha cuajado lo suficiente, además la pasta brisa (comprada) no era lo suficientemente gordita y se me ha “descuajaringao” entera, por lo que el plato ha pasado a llamarse “Deconstrucción de quiche de champiñones”. No hay foto.

De segundo, merluza con salsa de almendras. Yo no tengo Thermomix pero tengo una NewCook, cedida gentilmente por mi madre, hasta que a vuelva a necesitar… Es la segunda vez que hago esta receta, rica, rica. Pones todos los ingredientes, programas el aparatito y en 6 minutos tienes el plato listo. Tampoco hay foto. Que vaya lío tenía yo en la cocina…

Y de postre, lógicamente tocaba pastel de cumpleaños y como mi chico lo quería de chocolate, que mejor que un brownie.

La receta es una vez más del juego de la Nintendo DS. Si, ya lo sé que soy un poco cansina recopilando las recetas de ahí, pero es que me va sacando de apuros, sobretodo ahora que aún tengo que recuperar mi colección completa de libros de cocina…

Esta vez sin embargo, no estoy muy contenta con las indicaciones con respecto al tiempo de cocción… en el juego ponía 30 minutos a 170 ºC, sin embargo yo lo he tenido que subir a 220 ºC y dejarlo al final casi 1 hora porque no había manera que la masa se cociera. Total que al final los bordes se han tostado un poco…

La receta original era con nueces, pero como tenía una tonelada de almendra picada desde que hice los panellets hace un par de semanas, he hecho un cambio de ingredientes.

Para 6 personas:

  • 225 gr de harina de repostería
  • 75 gr de cacao en polvo
  • 12 gr de levadura de repostería (no utilicéis la marca Royal, 12 gr hacen subir mucho la masa, si la utilizáis, poned menos cantidad)
  • 225 de mantequilla sin sal
  • 3 plátanos
  • 75 gr de nueces peladas (almendras picadas)
  • 75 gr de chocolate (la receta indica chocolate con leche, sin embargo yo utilicé chocolate negro especial para postres)
  • 4 huevos
  • 150 gr de azúcar moreno

Cómo lo preparamos:

  1. Ponemos papel de horno en un molde cuadrado o rectangular, haciendo los cortes y/o dobleces necesarios para que se ajuste correctamente al molde.
  2. Tamizamos la harina, el cacao y la levadura en un bol con la ayuda de un batidor.
  3. Cortamos el plátano en rodajas de 1/2 cm aprox.
  4. Picamos las nueces y reservamos.
  5. Picamos el chocolate y lo ponemos en un recipiente resistente al calor.
  6. Ponemos el horno a precalentar a 170 ºC.
  7. En un cazo ancho ponemos agua a calentar a fuego lento. Cuando esté caliente, ponemos la mantequilla en un recipiente resistente al calor para poder derretirla.
  8. Cuando la mantequilla esté lista, cambiamos el recipiente y ponemos el chocolate a fundir, removiendo con una cuchara.
  9. En un bol bien seco, ponemos los huevos y los batimos.
  10. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo.
  11. Después, añadimos la mantequilla y el chocolate.
  12. Agreamos el plátano y las nueces y mezclamos bien.
  13. Vertemos la mezcla de la harina tamizada y mezclamos bien todos los ingredientes, sin dejar grumos, con la ayuda de una espátula de goma o un untensilio similar.
  14. Vertemos toda la mezcla en el molde preparado y alisamos la superficie.
  15. Ponemos en el horno a 170 ºC y dejamos hacerse 30 minutos. Como he comentado antes, yo lo tuve que dejar unos 25 minutos más y también aumenté la temperatura, por lo que creo que una buena opción sería a 200 º C durante unos 40 minutos.
  16. Con la ayuda de un pincho, atravesamos el centro de la masa, si al retirarlo no se pega nada el brownie está listo.
  17. Colocamos el molde con el brownie sobre una rejilla de horno o similar para dejar reposar un poco.
  18. Sacamos el brownie con el papel aún y colocarlo directamente sobre la rejilla para que se enfríe completamente.
  19. Retiramos el papel del brownie y servimos.

PD: Feliz cumpleaños mi amor.

Panellets de El Comidista

¡¡Por pocas no llego!! No sé dónde tengo la cabeza. El reto de octubre de Film&Food está basado en la película “Pesadilla antes de Navidad”, una película de animación basada en los dibujos y el poema de Tim Burton que recibe el mismo nombre. En la entrada del grupo podéis leer la sinopsis de la película.

El conocido director de cine en esta ocasión no dirigió el film pero si fue su coproductor y se involucró mucho en el desarrollo de la misma.

La película se lanzó en EEUU en 1993 y fue realizada con la técnica del stop motion. Técnica que nunca antes había sido utilizada por Tim Burton y que más tarde repetiría en la película “La Novia Cadáver” (que sinceramente me gusta mucho más que Pesadilla antes de Navidad).

En el reto podíamos escoger entre Truco (Susto) o Trato. Si escogiamos Susto, Ingrid y Alba nos proponían una receta típica de Halloween, y como a mi no me gustan los sustos decidí que mejor escogía el Trato, que consiste en ofrecer un dulce a uno de los otros blogs que tambíen habían escogido Trato.

Y aquí el porqué de mi tardanza: no vi a tiempo la actualización del post dónde indicaban que la fecha de publicación era hoy en vez del último día del mes como viene siendo habitual. ¿Que cuando lo ví? ¡¡Pues ayer!! Y yo que pensaba que tenía aún todo el fin de semana para preparar mis dulces tranquilamente…

Así que manos a la obra y hoy mismo he preparado estos típicos Panellets. Vale, sí, ya sé que no es muy jalogüinero, pero sí que es tradicional de la fiesta de la castañada. Y porqué esto, pues porque teniendo dulces tan buenísimos como estos, ¿a ver porqué hay que importar hasta las fiestas extranjeras? Marketing, puro marketing…

En fin, que como aún tengo que traer la caja con mis libros de cocina de casa de mis padres, he tenido que tirar de los pocos (12 o 15) que tengo en el piso nuevo. Lo que me ha llevado a estrenar el libro de recetas de El Comidista, del cuál os hablé en esta entrada. Esta receta pertenece a la sección Bajón de Azúcar y con su permiso (bueno, mejor dicho, sin él) he modificado de los ingredientes. Y puedo asegurar que he sido fiel al resto de la receta en un 98%.

Así que esta es mi ofrenda a Ángeles de El Ágora de Ángeles. Me ha gustado mucho su blog, muy variado en cuanto a tipos de cocina, ya le he hechado el ojo a un par de recetillas que tengo que probar. Ángeles, espero que te gusten estos dulces catalanes.

Panellets – para 6 u 8 personas:

Para la masa:

  • 500 gr de almendra molida
  • 300 gr de azúcar (yo he utilizado 150 gr de sirope de agave)
  • 150 ml de agua (al utilizar el sirope, la cantidad de agua necesaria se reduce a la mitad)
  • 1 clara de huevo

Para las coberturas:

  • 200 gr de piñones
  • 100 gr de almendra picada
  • 100 gr de coco rallado
  • 50 gr de cacao en polvo
  • 2 yemas de huevo

Preparación: (copio TEXTUALMENTE el texto de la receta, así que donde pone azúcar entiéndase sirope de agave)

  1. Poner el agua y el azúcar en una cazuela. Hervir, y cuando el azúcar esté disuelto del todo, añadir la almendra en polvo. Remover durante 2 minutos y dejar enfriar. Incorporar la clara de huevo y mezclar bien. Dejar reposando en la nevera un mínimo dee 2 horas, o de un día para otro.
  2. Cubrir una bandeja de horno con papel de hornear. Precalentar el horno a 200 grados.
  3. Dividir la masa en 4 partes. Hacer pequeñas bolitas con la masa con ayuda de una cucharilla. Rebozar la primera parte en los piñones, y colocar los panellets encima de la bandeja.
  4. Hacer lo mismo con la segunda parte en la almendra, y con la tercera, en el coco. Con la cuarta que será la de chocolate, hacer bolas y dejarlas tal cual sobre la bandeja. (Yo aquí le mezclé un poco de chocolate deshecho para chocolatearlo un poco más)
  5. Mezclar en un vaso las yemas de huevo con unas gotas de agua. Pintar las bolitas de piñones y de almendra con la yema (las de coco y las de chocolate no hace falta).
  6. Hornear unos 5 minutos en la parte superior del horno, hasta que los panellets se doren levemente. Tienen que quedar tiernos por dentro.
  7. Sacar del horno y, cuando estén templados, rebozar los panellets de chocolate en el cacao.

Por cierto, al final si que he hecho algo más temático de Halloween, unas simpáticas arañitas hechas con oreos, regaliz, y chocolate deshecho.

Seriously Rich Chocolate Cake

El otro día ojeando algunos libros de cocina con mi cuñada encontramos esta receta y las dos coincidimos que debía estar de vicio. Un par de días más tarde fue el cumpleaños de mi hermana y, como me había comprometido a hacer yo la tarta de cumpleaños, decidí que esta era la mejor opción, un Pastel de Chocolate Seriamente Rico (del libro 101 Cakes & Bakes, Tried-and-Tested Recipes de la colección GoodFood de la BBC).

Se trata de un pastel sin harina ni lácteos (bueno, el único lácteo es la mantequilla que se necesita, aunque se podría sustituir por margarina).

Para 8-10 raciones necesitamos:

  • 100 gr de mantequilla, cortada en dados
  • 140 gr de chocolate negro de la mejor calidad, roto en trozos
  • 6 huevos, separados (claras por un lado y yemas por el otro)
  • 140 gr de almendra molida
  • 85 gr de azúcar granulado fino
  • cacao en polvo o azúcar glas para decorar
  • crema fresca, nata montada o helado de vainilla, para servir (opcional)
  • 1 cucharada sopera de kirsch o Cointreau (opcional)

Preparación:

  1. Pre-calentamos el horno a 170 ºC (o 150 ºC si tiene ventilador). Engrasamos un molde de unos 23 cm  y lo forramos con papel especial para horno. (*) Espolvoreamos los lados del molde con un poco de harina. En un bol resistente al calor, fundimos la mantequilla y el chocolate (al microondas o al baño maría), removemos bien hasta que quede bien liso y dejamos aparte durante unos 5 minutos para que se enfríe un poco. En otro bol, mezclamos las yemas de huevo, la almendra molida y el licor (si lo vamos a utilizar) y añadimos la mezcla de mantequilla y chocolate.
  2. En un bol de cristal o metálico (preferentemente) ponemos las claras de huevo con un pellizco de sal y batimos hasta que se formen pequeños picos. Sin dejar de batir, vamos espolvoreando con el azúcar, hasta que llegue a punto de nieve. Echamos dos cucharadas soperas a la mezcla del chocolate y removemos bien. Después, y con cuidado, vamos añadiendo el resto de las claras.
  3. Echamos la mezcla en el molde y horneamos durante 30-35 minutos, hasta que haya subido bien y esté firme. Dejamos enfriar en el mismo molde. Cuando se haya enfriado, desmoldamos y quitamos el papel (*). Espolvoreamos con cacao en polvo o azúcar glas y servimos con un poco de crema fresca, nata montada o helado.

(*) Yo utilicé un molde de silicona con forma de rosas para hacer 6 raciones. El molde es el tercero que me envió Silikomart para colaborar con ellos. Al ser el molde de silicona, únicamente lo engrasé un poco con mantequilla fundida con la ayuda de un pincel de cocina. El resto de la masa la puse en otro molde de Silikomart, la Cocotte, ya que por su forma es ideal para hacer pasteles y bizcochos pequeños.


Goulash (de pollo)

Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de octubre nos invita a preparar un clásico de la cocina húngara: Gulash

El Goulash es un plato tipicamente húngaro elaborado con carne de ternera o cerdo, pimiento, cebollas y pimentón. En su idioma original, la palabra goulash (gulyás) significa rebaño de bueyes o vacas.

Parece que la fama y extensión de este plato se debe a los hombres que iban de servicio militar a Hungría Oriental y que luego fueron trasladados a Viena. Aunque en un principio era basicamente un plato de ternera con cebolla, hoy en día, la paprika o pimiento se considera un elemento fundamental del goulash, y también se puede preparar con carne de cerdo.

Así, se pueden encontrar variantes de este plato en todos los países alrededor de Hungría. El aspecto es muy parecido al ragú o la carne estofada, aunque también existe una variedad de sopa.

Es un plato sencillo aunque necesita tiempo y un poco de atención al comienzo de su preparación. Suele acompañarse de ensalada de patata y perejil y comerse con pan, o también de otro tipo de carbohidratos como los spätze, una especie de gnochi muy pequeño y sabroso.

Existen muchas variedades según las regiones, por ejemplo, el Goulash a la Szeged, se acompaña con patatas machacadas y crema agria; o el Goulash de judias, en el que se sustituyen las patatas por judías. Incluso hay una variedad de gulash con el nombre del escritor Szekely que incluye tres tipos de carne.

La receta que yo he hecho es una versión con carne de pollo, adaptando la receta de Pepekitchen publicada en Directo al Paladar (mis modificaciones en azul).

Ingredientes para cuatro personas:

  • 1 kgr. de carne de ternera, pollo
  • 50 gr. manteca de cerdo, una cucharada sopera de aceite de oliva,
  • 3 cebollas,
  • 2 1 patata (como estamos en temporada, sustituí una patata por un boniato)
  • 2 tomates maduros,
  • 1 pimiento rojo,
  • 2 cucharadas de pimentón dulce (paprika),
  • 1 cucharadita de pimentón picante,
  • sal,
  • pimienta,
  • 2 litros de agua o caldo de carne,
  • harina.
  1. Prepara la carne, bien limpia de grasa y cortada en dados de 2-3 cms. Salpimienta y enharina ligeramente. Reserva.
  2. Calienta la manteca en una cazuela de fondo grueso. Cuando se derrita añade la carne y deja dorar a fuego vivo unos minutos, removiendo para que se dore por igual. Así conseguimos sellar la carne y evitar que pierda muchos jugos.
  3. Aparta la carne a una fuente, para recoger los jugos de cocción que vaya soltando. Reserva.
  4. En la misma grasa, en la cazuela, saltea las cebollas picadas en juliana fina, a fuego moderado, hasta que queden tiernas.
  5. Añade los tomates pelados y en trozos y el caldo o agua.
  6. Calienta y añade la carne, con los jugos que haya soltado, el pimentón dulce y picante y el pimiento rojo en dados.
  7. Lleva a ebullición, tapa y deja cocer a fuego lento dos horas, o hasta que la carne quede muy tierna.
  8. A media cocción añade las patatas peladas y cortadas en dados gruesos.

Jó étvágyat (en húngaro, Buen provecho).

Macarrones de mi infancia

Hace un par de meses que me uní al grupo FILM & FOOD, que nació en marzo de este año para fusionar Cine y Gastronomía. Cada mes desde entonces, proponen una película que ha de servir de inspiración a los participantes para sacar lo mejor de cada uno y realizar una receta (o varias) relacionadas con esa película.

Por diversos motivos, hasta este mes no he podido meterme de lleno en participara en su reto. En septiembre la cinta escogida es HOOK, la versión Spielbergniana de Peter Pan, protagonizada entre otros por Robin Williams (Peter Pan), Dustin Hoffman (Hook a.k.a. Capitán Garfio) y Julia Roberts (Campanilla). Y diréis, ¿qué tiene de gastronómica esta película…? pues en realidad nada. Y ahí es dónde está el reto. No se trata de realizar un plato que aparezca en la película, ni tampoco en algo inspirado en ella… En esta ocasión se trata de sacar nuestro Peter Pan particular (o nuestra Wendy…) y buscar en nuestros recuerdos el plato que de pequeños pediamos siempre a mamá o a la abuela y que no nos cansabamos nunca de comer…

Sinceramente, he tenido que comerme un poco la cabeza para decidir cual de todos era mi plato favorito: las migas de mi abuela, las lentejas con chorizo y morcilla de mi madre, la pechuga empanada, las patatas y el huevo frito, el flan de huevo y pan o el bizcocho de yogur (del cual sin duda me he convertido en una experta)…

Sin embargo, después de una ardua batalla en las listas, el claro ganador, el plato favorito de mi niñez son los macarrones a la boloñesa. Recuerdo que siempre que me preguntaba qué es lo que queríamos comer, tanto mi hermana como yo siempre acababamos diciendo: ¡¡¡MACARRONES!!!

Es increíble como un plato tan sencillo como este puede hacer tan feliz a una criatura… No me cansaba nunca de comer macarrones o cualquier otro tipo de pasta. Incluso cuando mi madre hacía arroz siempre me apartaba un poco de caldo de la preparación para hecharme fideos, así que en vez de comer paella, acababa comiendo fideuà.

Lo malo de todo esto es la ingesta excesiva de carbohidratos, si, hombre si, esas cosas que se han puesto tan de moda (negativamente) en los últimos años. Imaginemos que los carbohidratos son Garfio y su secuaces, los malos de la película. Pues ahora está de moda luchar contra los carbohidratos, prácticamente igual que Peter Pan luchaba contra el Capitán Garfio. Sin embargo, ¿qué sería la vida sin un poquito de Garfio y sus piratas, tocándonos las narices de tanto en tanto, obligándonos a convertirnos en Peter Pan, para ponerlos a raya, para que, sin ellos saberlo, sean un poquito más felices?

Receta para 1 persona:

  • 80 gr de macarrones (lisos, rallados, espirales, spaghetti, tallarines, u otra de las miles de variedades de pasta que existen en el mercado actualmente)
  • 1 latita de tomate frito casero
  • 1 hamburguesa de pollo (o ternera, o cerdo, o mixta… o carne picada de lo mismo -unos 100 gr-)
  • aceite
  • sal
  • hierbas aromáticas y especias (comino, orégano, pimienta…)
  • queso rallado (opcional)
  1. Ponemos los macarrones a cocer en abundante agua hirviendo durante unos 7 minutos (o el tiempo recomendado por el fabricante). En ese agua habremos puesto un chorrito de aceite y un pellizco de sal.
  2. Mientras, en una sarten ponemos la hamburguesa a hacer partiendola en trozos minusculos con ayuda de una cuchara de madera.
  3. Importante remover los macarrones de vez en cuando para que no se peguen.
  4. Cuando la carne esté hecha, añadimos el contenido de la latita de tomate frito y removemos bien.
  5. Añadimos hierbas aromáticas al gusto y volvemos a remover para que la salsa recoja el aroma y sabor de las hierbas.
  6. Una vez los macarrones estén al dente (o a nuestro gusto), escurrimos bien, y en la misma olla de cocción, añadimos la salsa boloñesa a los macarrones.
  7. Removemos bien y servimos.
  8. Podemos añadir queso rallado al gusto.

¡¡Qué aproveche!!