Buñuelos de bacalao

Este plato, típico de la Semana Santa, era lo único que nos gustaba a mi hermana y a mi de los potajes de bacalao que mi madre preparaba religiosamente cuando se acercaba la Semana Santa… de hecho, esa costumbre la sigue manteniendo, aunque los que “disfrutan” de ese plato son ahora sólo ella y mi padre. Tengo que probar a hacerlo aunque la verdad no es un plato que me llame mucho la atención.

La forma de hacer estos buñuelos es mucho más ligera que los tradicionales ya que no se hace ninguna masa de rebozado con harina, sino que se fríen directamente.

Qué necesitamos:

  • unos 350-400 gr de bacalao desalado
  • 3 huevos
  • pan rallado
  • ajo
  • perejil
  • sal
  • aceite de oliva abundante para freir

Cómo los hacemos:

  1. Desmigamos el bacalao desalado en un bol grande.
  2. Picamos el ajo y el perejil y los incorporamos al bacalao desalado.
  3. Hechamos los huevos y espolvoreamos una pizca de sal (con cuidado ya que el bacalao puede estar un poco salado aún).
  4. Amasamos los ingredientes con una mano y con la otra vamos añadiendo el pan picado poco a poco, hasta que tengamos una masa fácil de trabajar pero consistente.
  5. Con la ayuda de dos cucharas vamos haciendo los buñuelos como si fueran croquetas.
  6. Los rebozamos un poco en pan rallado.
  7. Los freimos en abundante aceite caliente y cuando tengan un color dorado uniforme los retiramos a un plato con una servilleta de papel para que absorba el aceite sobrante.

Se pueden comer sólos o acompañados con una salsa casera de tomate.

Espero que os guste.

Salmón marinado

Un plato sencillito para volver a coger el ritmo bloguero, salmón marinado.

Este plato lo hace mi madre de vez en cuando, y tomó la idea de alguno de los muchos cocineros televisivos que empezaron a proliferar hace unos años.

Los ingredientes son:

  • Un lomo sin espinas de salmón fresco
  • 200 gr de sal fina
  • 200 gr de azúcar blanca
  • 1 cucharada y media de eneldo

Cómo lo preparamos:

  1. En un bol, mezclamos la sal, el azúcar y el eneldo.
  2. En un recipiente hermético ponemos un poco de la mezcla y colocamos un trozo de salmón en el recipiente con la piel hacia abajo.
  3. Colocamos un poco de la mezcla encima del salmón y colocamos otro trozo del salmón con la piel hacia arriba.
  4. Echamos el resto de la mezcla encima de los salmones y cerramos el recipiente hermético.
  5. Ponemos el recipiente en la nevera durante unas 48 horas.
  6. Pasadas las 48 horas, lavamos bien el salmón y ya podemos disfrutar de este delicioso aperitivo.

Espero que os guste.

 

Ensalada de lentejas con vinagreta de miel y mostaza

El otro día os hablaba de una receta rápida para hacer una Fideuà en un cuarto de hora como mucho.

Hoy os traigo otra receta, muy rapidita y muy rica, aunque desde luego, para quien quiera y pueda, se puede tardar mucho más, solo hay que sustituir las lentejas cocidas de bote por lentejas cocidas en casa (y dependiendo del tipo de lenteja, incluyendo su correspondiente remojo desde la noche anterior).

Las lentejas son mi legumbre favorita, me gustan en ensalada, en caliente, solas, acompañadas, con pieles, peladas… además tienen un montón de propiedades, que puedes encontrar aquí.

Para la ensalada:

  • Aprox. 100gr de lentejas cocidas
  • 1 puñado de nueces peladas
  • 1 cucharada sopera de maíz dulce en grano
  • 1 rodaja de cebolla picada fina
  • 20 gr de queso tierno o semi-curado a nuestra elección (el mio era un tierno sin lactosa)
  • 20 gr de pimiento crudo (yo utilicé del amarillo)
  • 2 o 3 palitos de cangrejo
  • un puñadito de picatostes

Para la vinagreta de miel y mostaza:

  • 1 cucharadita de las de café de mostaza a la antigua
  • 1 cucharadita de las de postre de miel
  • 1 cucharada sopera de vinagre de manzana
  • 3 cucharadas soperas de AOVE
  • una pizca de sal
  1. Cortamos en dados pequeños el queso, el pimiento y en rodajas el surimi.
  2. En un bol ponemos las nueces troceadas, los picatostes y el queso, el pimiento, y los palitos de cangrejo cortados.
  3. Lavamos las lentejas un poco, y las añadimos a la mezcla anterior, junto con el maíz dulce.
  4. En un vaso (o un biberón) ponemos la sal, la miel, la mostaza, el aceite y el vinagre y mezclamos bien.
  5. Aliñamos la ensalada con la vinagreta y removemos bien para que se impregne completamente.
  6. Servimos en un plato, y a comer.

Buen provecho.