Pequeños polizones de alta demanda

En mi última entrada os hablé del pequeño polizón. Hoy os voy a hablar un poquito más de él.

Tiene 9 meses recién cumplidos, es intenso, demandante, acaparador, observador y muchas otras cosas, y en todos esos adjetivos podría poner el “muy” delante. Hacemos porteo, colecho, LME.

Por suerte no es un niño muy llorón, pero cuando lo hace se entera todo el edificio. Le cuesta mucho dormirse, la mayoría de veces lo consigo con la teta, pero hay otras veces que no. Tiene el sueño muy ligero y muy sobresaltado. Intentamos no estimularlo demasiado, pero él mismo es el que abre armarios y cajones para ver qué hay, el que parece un bichito por el suelo buscando cosas para tocar e investigar.

IMG_20140409_111911

Haciendo un alto en el camino

Formo parte de la mayor empresa del pais (modo ironía ON) así que estoy con él 24hr / 7 días a la semana y estoy A-G-O-T-A-D-A.

Últimamente he tenido varios momentos de necesitar llorar por no poder hacer nada, de no poder dedicarme ni cinco minutos. Voy descuidada y sin maquillar, y ya no es sólo por no tener tiempo, es que ya hasta se me han quitado las ganas. Suerte que tengo un marido que vale millones y no le importa lo descuidada que vaya.

A nivel emocional es bastante complicado, porque el 99% del mundo exterior no comprende lo que es tener un niño “así” todo el día, por mucho que se les intente explicar. Para ellos el pequeño polizón es un remolino, un chafardero, un bicho, un trasteante…

Normalmente juzgan nuestra forma de crianza, la forma en la que lo alimentamos…

A veces me he llegado a sentir culpable por ello… sin embargo, reflexionándolo bien, no tengo porqué sentirme culpable. ÉL ES ASÍ, y lo seguirá siendo si en vez de lactancia materna le diera lactancia artificial, también seguiría siendo igual si lo dejara en su cuna llorando hasta que se durmiera. Entonces, ¿para qué vamos a hacerlo sufrir y porqué voy a sufrir yo también innecesariamente? ¿para contentar al resto del mundo? Pues no, señores, aquí se trata de lo que yo, mi hijo y mi marido queramos. Y sí, yo primero, aunque sólo sea por esta vez.

A pesar de todo, el pequeño polizón, es casi perfecto… y digo casi, no por todo lo que os he explicado antes, si no porque tiene un problema en su pierna derecha (Hemimelia peronea). ¿Y eso qué es? os preguntaréis, pues la hemimelia peronea, aunque infrecuente, es la más común de las deficiencias congénitas de los huesos largos, además de la deformidad esquelética más frecuente del miembro inferior. Consiste en la aplasia o hipoplasia del peroné, frecuentemente asociada a otras malformaciones de la tibia, del fémur o del pie. En unos días lo operan, para que en poco tiempo podamos ponerle su primera prótesis y pueda empezar a caminar.

Será la primera operación, aunque no la última. Ya os contaré como va.

Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s