Hola, otra vez…

No sabía muy bien cómo titular esta entrada, si con el nombre de la receta simplemente o de otra forma.

Hace ya casi cuatro años desde que publiqué en el blog por última vez. Han pasado bastantes cosas desde entonces (una operación yo y otra mi hijo, un viaje de novios dos años después de la boda, una mudanza, un cambio de puesto en mi trabajo, volver a Disneyland Paris, un embarazo gemelar…)

Y aunque siempre he tenido en mente la idea de volver a retomar el blog, por una cosa o la otra, nunca le daba prioridad. Ahora, con la baja por embarazo se me “acumulan” las horas libres, así que mejor momento que este para intentar trabajar un poco en él.

Para empezar, he echo una receta bastante sencilla tanto en ingredientes como en preparación. Se trata del Trinxat, un plato típico de la Cerdanya, el Alt Urgell y también en Andorra. Dependiendo de la zona hay variaciones, aunque los ingredientes son básicamente los mismos: col de invierno y patatas hervidas, trituradas y mezcladas con tocino salado o panceta.

En algunos lugares le ponen también un ajo sofrito, en otros butifarra negra o morcilla… Hay muchas formas diferentes de hacerlo, según la región que visitemos.

Yo he adaptado la receta de Cerdanya Online a los ingredientes que he conseguido en mi zona, así como las cantidades para hacer un plato único para dos personas (aunque realmente han salido tres raciones). Mis modificaciones en rojo al lado:

Ingredientes:

  • 1 col de invierno (yo he usado 3/4 de una col blanca o repollo bastante grande)
  • 1 kg de patatas para hervir (yo he usado 4 uds, que aprox. debían ser unos 800 gr.)
  • 4 lonchas de panceta cruda
  • sal
  • aceite de oliva

Preparación:

Cortamos la col y la patata en trozos para que sea más fácil cocinarlas. Las ponemos a hervir en abundante agua salada, hasta que queden bien hechos.

En una sartén grande ponemos un chorro de aceite de oliva, y cuando esté caliente, la panceta cruda cortada en tiras y echamos sal al gusto (si fuese tocino salado no sería necesario salar más, sólo rectificar al final). Cuando esté hecha, retiramos intentando conservar el máximo de grasa en la sartén, en la que echaremos la col y la patata.

Con la ayuda de una cuchara o espátula de madera, vamos chafando la col  y la patata a la vez que removemos bien para que se vaya empapando de la grasa de la panceta. Cuando esté todo bien chafado, probamos y si es necesario rectificamos de sal.

Añadimos la panceta y removemos de nuevo para mezclar todos los ingredientes.

Una de las presentaciones habituales es dejando que se tueste por tanto por arriba como por abajo, dándole forma de tortilla, aunque en esta ocasión (al no usar la col de invierno) he dejado el Trinxat “a su libre albedrío”.

En la web de Cerdanya Online, os indicará algunas variaciones posibles al plato, tal y como os he comentado antes.

Espero que lo disfrutéis.

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Bizcocho de yogur sin yogur

Aunque me encanta experimentar nuevas recetas y probar nuevos sabores para el tema de los bizcochos siempre he ido a lo seguro: el bizcocho de yogur de toda la vida… Me sale de rechupete y la mayor modificación que he llegado a hacer alguna vez ha sido cambiar el sabor de yogur y ponerlo de coco en lugar de limón y la ralladura de limón por coco rallado…

Sin embargo, últimamente he tenido oportunidad de preparar dos pasteles totalmente diferentes a los que tengo por costumbre hacer. Uno es un Carrot cake (bizcocho de zanahoria) que ya os pondré la receta más adelante. El otro es un bizcocho de yogur, pero ¡¡sin yogur!! La receta del bizcocho es de Elena del blog Chocolate y Pimienta, aunque he hecho un par de pequeñas modificaciones:

Ingredientes:

  • 4 huevos
  • una medida de yogur de leche (yo le he puesto leche semi)
  • media medida del vaso de yogur de aceite de girasol
  • una medida y media de yogur de azúcar
  • 3 medidas de yogur de harina
  • 1 sobre de levadura Royal
  • Unas gotas de esencia de vainilla.

Preparación:

  1. Separamos las claras y las yemas y montamos las claras a punto de nieve fuerte.
  2. Con el brazo de la batidora mezclamos la leche, el aceite, las yemas de huevo, el azúcar y la esencia de vainilla (Elena en su receta añade también un chorretón de anís pero yo no se lo puse… más que nada porque no tengo tomamos anís en casa)
  3. Una vez que está bien mezclado y queda una crema algo espesa, se añaden las claras montadas.
  4. Mezclamos sin batir, con una lengua de gato, con una cuchara o bien con varillas manuales, siempre de abajo a arriba, con suavidad, intentando evitar que se baje la preparación. (Yo lo hice con la espátula de silicona o lengua de gato y quedó perfecto)
  5. Por último, mezclar la harina junto con la levadura y tamizar. Añadir la harina a la mezcla anterior, también deberá hacerse manualmente, incorporando la harina por tandas, mezclando suavemente hasta que esté todo bien mezclado.
  6. Cubrir el molde donde se vaya a echar la masa con mantequilla y harina y verter la preparación en él. En la superficie se puede echar azúcar. eso al gusto.
  7. Precalentar el horno a 185ºC y bajarlo a 175ºC, meter la bandeja y dejarlo 35-40 minutos aprox.

A partir de aquí las instrucciones son opcionales, dependiendo de si queréis dejar vuestro bizcocho “al natural” o si lo queréis utilizar como base para una tarta. En mi caso, lo utilicé como tarta de trufa y chocolate:

  1. Dejamos enfriar el bizcocho y cuando esté a temperatura ambiente, lo partimos con cuidado por la mitad para ponerle el relleno de trufa (en esta ocasión, utilicé una trufa ya hecha que compré en la pastelería del hipermercado Alcampo (200gr aprox), pero podéis utilizar la vuestra propia mezclando con mucho cuidado y muy despacio nata montada y chocolate desecho). También podéis poner nata montada (pero no la de spray, esa no sirve 😛 ), crema pastelera o incluso utilizar mermelada al gusto.
  2. Para la cobertura utilicé 150 gr de chocolate especial para postres y la decoración fueron unas bolitas de chocolate de colores. Y en los laterales, almendra crocanti.

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A simple vista puede parecer un bizcocho complicado de hacer, pero nada más lejos, si que puede ser un poco más largo de preparar, pero el resultado os garantizo que merece la pena.

Espero que os guste. ¡A disfrutarlo!

Ensalada de hojas verdes, trigo y gambas

La receta que os propongo a continuación es el resultado de mi participación en un grupo de Facebook, dónde todas debíamos hacer una ensalada con algún tipo de cereal o pasta, pero dónde lo más importante era hacer un plato sin ningún tipo de carne (que para eso estamos en cuaresma).

Los ingredientes y la preparación que os indico abajo, son la base de la receta y del reto, aunque podíamos hacer mil y una modificaciones según nuestro criterio y nuestros gustos.

Yo excepto un par de puntos, la he seguido casi al pie de la letra. Y para las que sigáis la NoDieta de Entulinea, es muy baratita de PP: 8 por persona

Ingredientes para 2 personas:

  • 4 tomates maduros (0 PP)
  • 1 diente de ajo (0 PP)
  • 2 Cdas agua (0 PP)
  • 1 Cda vinagre o zumo de limón (0 PP)
  • 2 ramitas perejil fresco (0 PP)
  • 10 gr cebollino (0 PP)
  • 2 Cdas aceite de oliva (6PP)
  • 60 gr queso crema para untar 0% MG (San Millán o casero) (1 PP)
  • 85 gr trigo tierno en crudo (8 PP)
  • 85 gr colas de gambas, blancas o rojas (1 PP)
  • 85 gr calamar (1 PP)
  • 85 gr espinacas baby (0 PP)
  • Sal, pimienta y especias a gusto (0 PP)

Cómo lo hacemos:

  1. Hervir el trigo en abundante agua con sal unos 10 – 12 minutos. Cuando falte 1 minuto para terminar la cocción, añadir las gambas. Escurrir y refrescar con agua fría.
  2. En una sartén antiadherente con 1 cta aceite oliva saltear el calamar hasta que esté doradito, luego cortar a tiras o a cuadraditos.
  3. Picar el ajo, el perejil y el cebollino.
  4. Pasar a un bol, reservando un poco de cebollino para la decoración, y añadir el queso, el vinagre o el zumo de limón, el aceite restante y el agua.
  5. Salpimentar y remover.
  6. Trocear los tomates.
  7. Mezclar el trigo, las tiras de calamar salteadas y las gambas, con los tomates y las hojas de espinacas baby.
  8. Remover bien, cubrir con la salsa y espolvorear con un poco de cebollino picado.

Y así es como quedó mi participación. Como veréis, solo le puse gambas, y sustituí el cebollino por más perejil, ya que no encontré.

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Os la recomiendo. Yo ya la he hecho varias veces y cada vez me gusta más.

Y recordad que podéis transformar la receta según vuestros gustos y según vuestra despensa: arroz, cous-cous, pasta, surimi, lechuga… Las posibilidades son infinitas.

¡Que aproveche!

Empanadillas de atún al horno

Hace tiempo que no publicaba nada, simplemente por falta de ideas e inspiración. Además han pasado algunas cosillas que me han dejado sin muchas ganas de dedicarme a cocinar, fotografiar o escribir.

La que os pongo hoy es una receta que tenía pendiente de publicar desde hace más de un año, así que os podéis hacer una idea de lo que os decía antes.

Espero que a partir de ahora, como mínimo, pueda publicar un post a la semana, aunque no prometo nada 😛

Empanadillas de atún al horno:6337978421_304f64f628_b

Ingredientes:

  • 1 paquete de obleas para empanadillas (*) de 16 uds.
  • 2 lata de atún pequeñas
  • 2 huevos duros picado
  • 1/2 cebolla picada
  • 1/2 pimiento rojo asado picado
  • 10 olivas negras cortadas picadas (opcional)
  • Salsa de tomate frito casera.
  • sal (opcional)
  • orégano.
  • 1 huevo crudo batido

Preparación:

  1. Ponemos la cebolla a sofreír hasta que esté transparente. Una vez hecha, reservamos a parte.
  2. En un bol ponemos el atún desmigado, el pimiento rojo picado, la cebolla sofrita, el huevo duro picado, las olivas y un poco de orégano. La salsa de tomate se la vamos añadiendo poco a poco para que la masa no quede demasiado líquida. Mezclamos bien los ingredientes y, si es necesario, rectificamos de sal. 6337968041_a7a31dc8a4_b
  3. Ponemos el horno a pre-calentar a 180 ºC aprox.
  4. Cogemos una oblea y le ponemos una cucharada de la mezcla anterior en una mitad, vigilando de no llenar mucho la oblea para poder cerrarla bien. 6337969913_8774b8a8f6_b
  5. Pintamos un poco el borde de la oblea con el huevo batido. Cerramos la oblea, sellando con la ayuda de un tenedor. 6337997337_f501434fb0_b
  6. La colocamos en la bandeja del horno. Repetimos con el resto de obleas. 6337965823_c04c8388a7_b
  7. Pintamos todas las obleas con el huevo batido, y las metemos en el horno hasta que hayan cogido un bonito color dorado. 6337974221_f174b4269e_b

La cantidad que os indico es para dos personas como plato único, o bien para cuatro si se hace como segundo.

(*) Si queréis probar a hacer vosotros mismos la masa para las empanadillas, en esta receta  encontraréis cómo hacerla: Empanadillas al vapor (dumplings)

Espero que os gusten.

Hasta pronto.

Flan de Pan

Aunque no somos de comer mucho pan, últimamente se nos habían acumulado algunos restos de pan duro y tenía en mente desde hace mucho hacer una receta de flan de huevo con pan que mi madre hacía frecuentemente cuando era pequeña.

Investigando la receta en internet he descubierto además que esta receta es un postre típico murciano, el Pan de Calatrava.

Mi versión añade manzana rallada y un poco de ron a la versión original, y es bastante menos dulce.

Qué puse:

  • 6 huevos
  • 1/2 litro de leche sin lactosa
  • pan duro (yo utilicé media baguette cortada en dados)
  • un chorro generoso de ron blanco (opcional)
  • 1 manzana golden rallada
  • 100 gr de azúcar
  • caramelo líquido para el molde

Cómo se hace:

  1. En un bol mezclamos la leche y el ron y ponemos el pan a remojo.
  2. En otro bol batimos los huevos con el azúcar.
  3. Añadimos esta mezcla a la leche y removemos bien para que se mezcle todo.
  4. Rallamos la manzana pelada previamente y la añadimos a la mezcla, removiendo un poco para que se reparta bien.
  5. En un molde grande resistente al calor ponemos un poco de caramelo líquido en la base y echamos la mezcla.
  6. Ponemos el molde al baño maría y dejamos cocer hasta que cuaje.

Es un proceso lento, pero el resultado bien merece la espera.

Que lo disfrutéis.

Buñuelos de bacalao

Este plato, típico de la Semana Santa, era lo único que nos gustaba a mi hermana y a mi de los potajes de bacalao que mi madre preparaba religiosamente cuando se acercaba la Semana Santa… de hecho, esa costumbre la sigue manteniendo, aunque los que “disfrutan” de ese plato son ahora sólo ella y mi padre. Tengo que probar a hacerlo aunque la verdad no es un plato que me llame mucho la atención.

La forma de hacer estos buñuelos es mucho más ligera que los tradicionales ya que no se hace ninguna masa de rebozado con harina, sino que se fríen directamente.

Qué necesitamos:

  • unos 350-400 gr de bacalao desalado
  • 3 huevos
  • pan rallado
  • ajo
  • perejil
  • sal
  • aceite de oliva abundante para freir

Cómo los hacemos:

  1. Desmigamos el bacalao desalado en un bol grande.
  2. Picamos el ajo y el perejil y los incorporamos al bacalao desalado.
  3. Hechamos los huevos y espolvoreamos una pizca de sal (con cuidado ya que el bacalao puede estar un poco salado aún).
  4. Amasamos los ingredientes con una mano y con la otra vamos añadiendo el pan picado poco a poco, hasta que tengamos una masa fácil de trabajar pero consistente.
  5. Con la ayuda de dos cucharas vamos haciendo los buñuelos como si fueran croquetas.
  6. Los rebozamos un poco en pan rallado.
  7. Los freimos en abundante aceite caliente y cuando tengan un color dorado uniforme los retiramos a un plato con una servilleta de papel para que absorba el aceite sobrante.

Se pueden comer sólos o acompañados con una salsa casera de tomate.

Espero que os guste.

Salmón marinado

Un plato sencillito para volver a coger el ritmo bloguero, salmón marinado.

Este plato lo hace mi madre de vez en cuando, y tomó la idea de alguno de los muchos cocineros televisivos que empezaron a proliferar hace unos años.

Los ingredientes son:

  • Un lomo sin espinas de salmón fresco
  • 200 gr de sal fina
  • 200 gr de azúcar blanca
  • 1 cucharada y media de eneldo

Cómo lo preparamos:

  1. En un bol, mezclamos la sal, el azúcar y el eneldo.
  2. En un recipiente hermético ponemos un poco de la mezcla y colocamos un trozo de salmón en el recipiente con la piel hacia abajo.
  3. Colocamos un poco de la mezcla encima del salmón y colocamos otro trozo del salmón con la piel hacia arriba.
  4. Echamos el resto de la mezcla encima de los salmones y cerramos el recipiente hermético.
  5. Ponemos el recipiente en la nevera durante unas 48 horas.
  6. Pasadas las 48 horas, lavamos bien el salmón y ya podemos disfrutar de este delicioso aperitivo.

Espero que os guste.