Un plato para Peter Pan

Hace un par de meses que me uní al grupo FILM & FOOD, que nació en marzo de este año para fusionar Cine y Gastronomía. Cada mes desde entonces, proponen una película que ha de servir de inspiración a los participantes para sacar lo mejor de cada uno y realizar una receta (o varias) relacionadas con esa película.

Por diversos motivos, hasta este mes no he podido meterme de lleno en participara en su reto. En septiembre la cinta escogida es HOOK, la versión Spielbergniana de Peter Pan, protagonizada entre otros por Robin Williams (Peter Pan), Dustin Hoffman (Hook a.k.a. Capitán Garfio) y Julia Roberts (Campanilla). Y diréis, ¿qué tiene de gastronómica esta película…? pues en realidad nada. Y ahí es dónde está el reto. No se trata de realizar un plato que aparezca en la película, ni tampoco en algo inspirado en ella… En esta ocasión se trata de sacar nuestro Peter Pan particular (o nuestra Wendy…) y buscar en nuestros recuerdos el plato que de pequeños pediamos siempre a mamá o a la abuela y que no nos cansabamos nunca de comer…

Sinceramente, he tenido que comerme un poco la cabeza para decidir cual de todos era mi plato favorito: las migas de mi abuela, las lentejas con chorizo y morcilla de mi madre, la pechuga empanada, las patatas y el huevo frito, el flan de huevo y pan o el bizcocho de yogur (del cual sin duda me he convertido en una experta)…

Sin embargo, después de una ardua batalla en las listas, el claro ganador, el plato favorito de mi niñez son los macarrones a la boloñesa. Recuerdo que siempre que me preguntaba qué es lo que queríamos comer, tanto mi hermana como yo siempre acababamos diciendo: ¡¡¡MACARRONES!!!

Es increíble como un plato tan sencillo como este puede hacer tan feliz a una criatura… No me cansaba nunca de comer macarrones o cualquier otro tipo de pasta. Incluso cuando mi madre hacía arroz siempre me apartaba un poco de caldo de la preparación para hecharme fideos, así que en vez de comer paella, acababa comiendo fideuà.

Lo malo de todo esto es la ingesta excesiva de carbohidratos, si, hombre si, esas cosas que se han puesto tan de moda (negativamente) en los últimos años. Imaginemos que los carbohidratos son Garfio y su secuaces, los malos de la película. Pues ahora está de moda luchar contra los carbohidratos, prácticamente igual que Peter Pan luchaba contra el Capitán Garfio. Sin embargo, ¿qué sería la vida sin un poquito de Garfio y sus piratas, tocándonos las narices de tanto en tanto, obligándonos a convertirnos en Peter Pan, para ponerlos a raya, para que, sin ellos saberlo, sean un poquito más felices?

Receta para 1 persona:

  • 80 gr de macarrones (lisos, rallados, espirales, spaghetti, tallarines, u otra de las miles de variedades de pasta que existen en el mercado actualmente)
  • 1 latita de tomate frito casero
  • 1 hamburguesa de pollo (o ternera, o cerdo, o mixta… o carne picada de lo mismo -unos 100 gr-)
  • aceite
  • sal
  • hierbas aromáticas y especias (comino, orégano, pimienta…)
  • queso rallado (opcional)
  1. Ponemos los macarrones a cocer en abundante agua hirviendo durante unos 7 minutos (o el tiempo recomendado por el fabricante). En ese agua habremos puesto un chorrito de aceite y un pellizco de sal.
  2. Mientras, en una sarten ponemos la hamburguesa a hacer partiendola en trozos minusculos con ayuda de una cuchara de madera.
  3. Importante remover los macarrones de vez en cuando para que no se peguen.
  4. Cuando la carne esté hecha, añadimos el contenido de la latita de tomate frito y removemos bien.
  5. Añadimos hierbas aromáticas al gusto y volvemos a remover para que la salsa recoja el aroma y sabor de las hierbas.
  6. Una vez los macarrones estén al dente (o a nuestro gusto), escurrimos bien, y en la misma olla de cocción, añadimos la salsa boloñesa a los macarrones.
  7. Removemos bien y servimos.
  8. Podemos añadir queso rallado al gusto.

¡¡Qué aproveche!!

Ensalada de lentejas con vinagreta de miel y mostaza

El otro día os hablaba de una receta rápida para hacer una Fideuà en un cuarto de hora como mucho.

Hoy os traigo otra receta, muy rapidita y muy rica, aunque desde luego, para quien quiera y pueda, se puede tardar mucho más, solo hay que sustituir las lentejas cocidas de bote por lentejas cocidas en casa (y dependiendo del tipo de lenteja, incluyendo su correspondiente remojo desde la noche anterior).

Las lentejas son mi legumbre favorita, me gustan en ensalada, en caliente, solas, acompañadas, con pieles, peladas… además tienen un montón de propiedades, que puedes encontrar aquí.

Para la ensalada:

  • Aprox. 100gr de lentejas cocidas
  • 1 puñado de nueces peladas
  • 1 cucharada sopera de maíz dulce en grano
  • 1 rodaja de cebolla picada fina
  • 20 gr de queso tierno o semi-curado a nuestra elección (el mio era un tierno sin lactosa)
  • 20 gr de pimiento crudo (yo utilicé del amarillo)
  • 2 o 3 palitos de cangrejo
  • un puñadito de picatostes

Para la vinagreta de miel y mostaza:

  • 1 cucharadita de las de café de mostaza a la antigua
  • 1 cucharadita de las de postre de miel
  • 1 cucharada sopera de vinagre de manzana
  • 3 cucharadas soperas de AOVE
  • una pizca de sal
  1. Cortamos en dados pequeños el queso, el pimiento y en rodajas el surimi.
  2. En un bol ponemos las nueces troceadas, los picatostes y el queso, el pimiento, y los palitos de cangrejo cortados.
  3. Lavamos las lentejas un poco, y las añadimos a la mezcla anterior, junto con el maíz dulce.
  4. En un vaso (o un biberón) ponemos la sal, la miel, la mostaza, el aceite y el vinagre y mezclamos bien.
  5. Aliñamos la ensalada con la vinagreta y removemos bien para que se impregne completamente.
  6. Servimos en un plato, y a comer.

Buen provecho.

Lubina al horno con hortalizas

Hace unos meses, Silvia de Silikomart se puso en contacto conmigo para empezar una colaboración mútua. Ellos me enviaban tres de sus moldes de silicona para que los probara y publicara las recetas que había hecho.

La primera receta que hice fue la Mona de Pascua que le preparé mi sobrina. Aunque no es lo habitual, utilicé un recipiente de cocotte para realizar el bizcocho.

Aquí tenéis la segunda, una buenisima lubina al horno. La primera idea era hacerla a la sal, pero leyendo algunas indicaciones en internet, y también el libro de Simone Ortega 1080 Recetas de Cocina, tuve que cambiar la receta, ya que las lubinas que compré estaban limpias de escamas y tripas y para hacerlas a la sal, es mejor que el pescado esté entero para que la carne no se seque demasiado.

Así que el pescado a la sal lo dejaré para más adelante.

Para realizar esta receta, utilicé la Besuguera (ref. COC 01 Pesciera). Me encanta el diseño que tiene.

Para dos personas utilicé:

  • 2 lubinas de unos 200-250 gr cada una
  • 1/2 pimiento verde
  • 1/2 pimiento amarillo
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 patatas medianas
  • sal, pimienta y AOVE*
  1. Precalentamos el horno a 200 ºC.
  2. Pelamos la patata y la cortamos a rodajas finas. Las ponemos en la base de la besuguera, salpimentamos y le echamos un chorrito de AOVE*.
  3. Colocamos las lubinas en la besuguera.
  4. Lavamos los pimientos y los cortamos en trocitos. Los ponemos repartidos por encima de las lubinas.
  5. Cortamos las cebollas en daditos y lo ponemos también encima de las lubinas.
  6. Tapamos y ponemos en el horno para que se haga al vapor durante unos 40 minutos.
  7. Servimos y a comer.

* AOVE = Aceite de Oliva Virgen Extra

Fideuà rápida

A veces entre semana me apetece algún plato de esos que normalmente sólo hacemos en fin de semana. Cuando queremos algo de eso, lo solemos hacer el día de antes y lo dejamos preparadito para que cuando llegue la hora de comer, solo tengamos que sacar el tupper de la nevera, lo pongamos en el micro, lo calentemos y a comer…

Si tenéis la suerte de trabajar* cerca de casa, y disponéis de un poquito de tiempo, este plato puede que os guste:

Ingredientes por persona:

  • 1 sepia mediana (limpia) o 2 pequeñas
  • 2 langostinos
  • 250 ml de caldo de pescado en brick (o 1 pastilla de caldo concentrado + 250 ml de agua)
  • 80-100 gr de fideos del nº 2
  • alioli (opcional)
  1. Lo primero que tenemos que hacer es, si no tenemos el caldo de pescado en brick, es poner el agua a calentar y cuando hierva poner el cubito de caldo para que se deshaga.
  2. Pelamos los langostinos, quitándole la cabeza y cortamos la(s) sepia(s) en tiras pequeñas.
  3. Ponemos todo en una sartén pequeña para que se haga bien.
  4. Cuando esté hecho, retiramos la sepia y los langostinos en un plato y ponemos los fideos para que se doren un poco (en catalán diriamos rossejar…)
  5. Cuando hayan cogido color, hechamos el caldo caliente poco a poco, añadiendo más a medida que se vaya consumiendo, y hasta que los fideos estén hechos. Deben quedar totalmente secos.
  6. Todo esto lo hacemos a fuego alto.
  7. Para servir, colocamos los fideos en un plato y ponemos la sepia y los langostinos.
  8. Opcionalmente podemos poner un poco de alioli que mezclaremos bien con los fideos.

En unos 10-15 minutos podéis tener este delicioso plato listo para comer.

Bon profit.

* Digo lo de suerte de trabajar cerca de casa, ya no solo por poder hacerlo cerca de casa, sino por poder trabajar, ya que desafortunadamente soy una de los varios millones de parados que hay en el país, qué envidia os tengo… 🙁

CWK Septiembre, pizza casera

Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de septiembre nos invita a preparar un clásico de la cocina italiana, la Pizza.

La receta propuesta en el grupo como inspiración es una del archiconocido chef inglés Jamie Oliver, sin embargo yo he hecho la que acostumbro a hacer desde hace ya unos tres años y que saqué de algún libro o algún blog, del que ahora mismo imposible recordar el nombre.

Normalmente suelo utilizar el preparado para pizza de la marca Harimsa, o el de Hacendado, que es una mezcla a base de harina y levadura (desconozco las proporciones). Sin embargo en esta ocasión utilicé los ingredientes por separado: 300 gr de harina blanca de trigo, 1 sobrecito de levadura de panadería (unos 5 gr), 200 ml de agua (a temperatura ambiente) y un pellizquito de sal.

Una vez mezclados todos los ingredientes, amasamos durante unos cinco minutos, y dejamos reposar otros cinco minutos más. Para la pizza no es necesario dejar reposar más, a menos que queramos que la masa de la pizza sea de las gorditas. Yo nunca he probado ha hacerlas de ese tipo, por lo que no se si sería una buena idea dejarla reposar una vez se haya extendido la masa… ¿? (se aceptan ideas y comentarios al respecto)

Después de extender la masa con un rodillo y recortarla con la ayuda de un plato, ponemos la masa directamente sobre un papel especial para horno en la bandeja. Como guarnición de la pizza utilizé media latita de tomate casero, media latita de maíz dulce en grano, unas seis olivas sin hueso negras partidas en trozos, unos 75 gr de bacon cortado en dados y varios champiñones cortados en láminas. Y todo cubierto con abundante queso mozzarella.

Con los recortes de la masa, me dió para hacer una calzone, que rellené con una latita de atún, la media latita de tomate casero restante, unos trocitos de pimiento rojo asado y más queso mozzarella.

Para hornearla, precalentamos el horno a 180º durante unos 10-15 minutos. Ponemos la bandeja en la parte baja del horno, porque nos interesa que se haga bien la masa. La tenemos durante unos 10 minutos, y después la subimos a la parte de arriba para que la pizza se dore a nuestro gusto. La calzone la tendremos que dejar un poquito más, ya que la masa de la parte de arriba puede quedarse un poco cruda si la dejamos el mismo tiempo que la pizza.

Buon appetito!!

PD: las cantidades de los ingredientes son para dos personas.

(Casi) se acabó el verano… ¿por fín?

Ya estamos de vuelta de las vacaciones… Aunque este verano nos ha dejado un regusto un poco amargo.

A los pocos días de postear las fotos con el positivo para el reto de Junio del grupo de fotografía La Vuelta al Mundo con motivo de su tercer aniversario, tuvimos que ir de urgencias porque tenía muchas perdidas. El día 5 de julio nos confirmaron que ya no estaba embarazada.

Y hace un par de días nos llegó la malísima noticia que un amigo de mi hermana, que trabajaba en Ibiza como camarero, falleció en un hospital de la isla después de que uno de los “encargados” de la seguridad de la discoteca donde trabajaba le diera un puñetazo que literalmente le dejó KO. A Abel, que así es como se llamaba, lo ingresaron gravísimo con un traumatismo craneoencefálico severo por lo que le tuvieron que provocar el estado de coma. Finalmente, después de unos quince días ingresado, su cuerpo dijo basta.

Como véis, este no ha sido un verano especialmente feliz para nosotros, aunque sí hemos tenido algunos momentos que nos han hecho desconectar de tanta mala onda:

¿Adivináis dónde estuvimos?

Tercer aniversario de La Vuelta al Mundo

Aunque el pasado jueves dije que cerraba por vacaciones, realmente esta va a ser mi última participación por el momento hasta que volvamos de esas vacaciones forzadas.

Y me encanta que sea mi participación en la celebración del tercer aniversario de la creación del fantástico grupo fotográfico La Vuelta al Mundo, creado por Jackie Rueda. ¡¡¡FELICIDADES!!!

Hasta pronto,

Cerrado por vacaciones

Hace unos días que no entro por aquí, no es que no tenga nada que contar ni recetas que cocinar, si no que por prescripción médica debo guardar reposo durante algún tiempo.

Así que aprovechando la entrada del verano, voy a tomarme una pausa para poder regresar con más fuerza.

¡¡Feliz verano!!

Ajo blanco de pepino y almendras

Hace unos días os presenté una receta (podéis encontrarla aquí) que encontré en una de las revistas de cocina que compro de tanto en tanto.

De la misma receta, y siguiendo mi anterior post (el de los pepinos), hoy os traigo otra receta de la misma revista, un Ajo blanco de pepino y almendras, o como se ha llamado en mi casa toda la vida, un gazpacho de almendras.

Necesitaremos (para 4 personas):

  • 150 gr de almendras crudas
  • 40 gr de almendras laminadas
  • 1/2 kg de pepinos
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 barra de pan seco
  • 1 l de agua helada
  • Vinagre blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

  1. Cortamos una rebanada de pan por comensal (4), les quitamos la corteza y las ponemos en remojo en un cuenco con agua helada durante 10 minutos.
  2. Picamos las almendras finamente en un molinillo o en un robot de cocina, hasta que queden completamente molidas.
  3. Pelamos los pepinos y los cortamos en trozos grandes.
  4. Colocamos los trozos de pepino en el vaso de la batidora, junto con los ajos (que habremos pelado y quitado el germen previamente), la miga de pan escurrida y un vaso de agua helada. Trituramos hasta conseguir una crema espesa.
  5. Agregamos las almendras molidas, dos cucharadas de aceite de oliva, una de vinagre, una pizca de sal y el resto de agua. Trituramos unos miutos más y corregimos de sal, vinagre o aceite.
  6. Dejamos reposar en la nevera unas dos horas, y sacamos justo en el momento de servir.
  7. Como decoración, salteamos las almendras laminadas en una sartén con unas gotas de aceite, hasta que cojan un color tostado.

I love pepinos

Pues eso, que me encantan los pepinos. Y con esta receta quiero unirme a las campañas de apoyo a los agricultores españoles después de la crisis provocada por las falsas acusaciones del gobierno alemán. Y en particular a la lanzada desde la web de Whole Kitchen

Es una muy sencilla receta que me enseñó mi abuelo cuando era pequeña y nos reuníamos todos en su casa a comer las deliciosas migas de harina que preparaba mi abuela. Todas las nietas nos peleabamos por un trozo de “pegaos” (trozos de masa de harina que se pegaban en el fondo de la sartén… mmm qué ricos recuerdos!!!) Las migas de harina son las típicas de la zona de Almería de dónde es originaria mi familia.

Como acompañamiento a las migas, siempre se ponían un montón de cosas: tomates secos, bacalao, boquerones, morcilla, pimientos verdes, panceta, y según la época también había melón o uvas.

Para hacer pasar mejor las migas, las remojabamos con un “remojón” de pepino o de tomate y pimientos.

Me encantaba la sensación del vinagre en la garganta, como si las amigdalas se estuvieran quejando… y por eso me preparaba un remojón para mi sola… cargadito.

Otro día os pondré también la receta del remojón de tomate y pimiento, porque aunque de pequeña no me gustaba mucho, ahora disfruto con el, aunque no tan  amenudo como quisiera.

Os pongo la receta. Como se supone que es un plato para compartir, las cantidades son aproximadas.

Remojón de pepino

  • 1 pepino español (tanto de variedad como de origen)
  • agua fria
  • aceite de oliva virgen
  • vinagre
  • sal

Cómo se prepara:

  1. En un cuenco pequeño, ponemos el pepino cortado en dados o triangulos pequeños.
  2. Ponemos un pellizco de sal y una cucharada sopera de aceite de oliva. Removemos bien, para que todos los trocitos de pepino se impregnen bien.
  3. Añadimos aproximadamente un vaso de agua fría.
  4. Añadimos un poco de vinagre al gusto.

Este remojón lo he preparado también cuando he comido migas de pan, aunque sinceramente, como las de harina que preparaba mi abuela ningunas.

Un fuerte abrazo a la huerta almeriense.