Bizcocho de yogur sin yogur

Aunque me encanta experimentar nuevas recetas y probar nuevos sabores para el tema de los bizcochos siempre he ido a lo seguro: el bizcocho de yogur de toda la vida… Me sale de rechupete y la mayor modificación que he llegado a hacer alguna vez ha sido cambiar el sabor de yogur y ponerlo de coco en lugar de limón y la ralladura de limón por coco rallado…

Sin embargo, últimamente he tenido oportunidad de preparar dos pasteles totalmente diferentes a los que tengo por costumbre hacer. Uno es un Carrot cake (bizcocho de zanahoria) que ya os pondré la receta más adelante. El otro es un bizcocho de yogur, pero ¡¡sin yogur!! La receta del bizcocho es de Elena del blog Chocolate y Pimienta, aunque he hecho un par de pequeñas modificaciones:

Ingredientes:

  • 4 huevos
  • una medida de yogur de leche (yo le he puesto leche semi)
  • media medida del vaso de yogur de aceite de girasol
  • una medida y media de yogur de azúcar
  • 3 medidas de yogur de harina
  • 1 sobre de levadura Royal
  • Unas gotas de esencia de vainilla.

Preparación:

  1. Separamos las claras y las yemas y montamos las claras a punto de nieve fuerte.
  2. Con el brazo de la batidora mezclamos la leche, el aceite, las yemas de huevo, el azúcar y la esencia de vainilla (Elena en su receta añade también un chorretón de anís pero yo no se lo puse… más que nada porque no tengo tomamos anís en casa)
  3. Una vez que está bien mezclado y queda una crema algo espesa, se añaden las claras montadas.
  4. Mezclamos sin batir, con una lengua de gato, con una cuchara o bien con varillas manuales, siempre de abajo a arriba, con suavidad, intentando evitar que se baje la preparación. (Yo lo hice con la espátula de silicona o lengua de gato y quedó perfecto)
  5. Por último, mezclar la harina junto con la levadura y tamizar. Añadir la harina a la mezcla anterior, también deberá hacerse manualmente, incorporando la harina por tandas, mezclando suavemente hasta que esté todo bien mezclado.
  6. Cubrir el molde donde se vaya a echar la masa con mantequilla y harina y verter la preparación en él. En la superficie se puede echar azúcar. eso al gusto.
  7. Precalentar el horno a 185ºC y bajarlo a 175ºC, meter la bandeja y dejarlo 35-40 minutos aprox.

A partir de aquí las instrucciones son opcionales, dependiendo de si queréis dejar vuestro bizcocho “al natural” o si lo queréis utilizar como base para una tarta. En mi caso, lo utilicé como tarta de trufa y chocolate:

  1. Dejamos enfriar el bizcocho y cuando esté a temperatura ambiente, lo partimos con cuidado por la mitad para ponerle el relleno de trufa (en esta ocasión, utilicé una trufa ya hecha que compré en la pastelería del hipermercado Alcampo (200gr aprox), pero podéis utilizar la vuestra propia mezclando con mucho cuidado y muy despacio nata montada y chocolate desecho). También podéis poner nata montada (pero no la de spray, esa no sirve 😛 ), crema pastelera o incluso utilizar mermelada al gusto.
  2. Para la cobertura utilicé 150 gr de chocolate especial para postres y la decoración fueron unas bolitas de chocolate de colores. Y en los laterales, almendra crocanti (100gr aprox)

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A simple vista puede parecer un bizcocho complicado de hacer, pero nada más lejos, si que puede ser un poco más largo de preparar, pero el resultado os garantizo que merece la pena.

Espero que os guste. ¡A disfrutarlo!

Flan de Pan

Aunque no somos de comer mucho pan, últimamente se nos habían acumulado algunos restos de pan duro y tenía en mente desde hace mucho hacer una receta de flan de huevo con pan que mi madre hacía frecuentemente cuando era pequeña.

Investigando la receta en internet he descubierto además que esta receta es un postre típico murciano, el Pan de Calatrava.

Mi versión añade manzana rallada y un poco de ron a la versión original, y es bastante menos dulce.

Qué puse:

  • 6 huevos
  • 1/2 litro de leche sin lactosa
  • pan duro (yo utilicé media baguette cortada en dados)
  • un chorro generoso de ron blanco (opcional)
  • 1 manzana golden rallada
  • 100 gr de azúcar
  • caramelo líquido para el molde

Cómo se hace:

  1. En un bol mezclamos la leche y el ron y ponemos el pan a remojo.
  2. En otro bol batimos los huevos con el azúcar.
  3. Añadimos esta mezcla a la leche y removemos bien para que se mezcle todo.
  4. Rallamos la manzana pelada previamente y la añadimos a la mezcla, removiendo un poco para que se reparta bien.
  5. En un molde grande resistente al calor ponemos un poco de caramelo líquido en la base y echamos la mezcla.
  6. Ponemos el molde al baño maría y dejamos cocer hasta que cuaje.

Es un proceso lento, pero el resultado bien merece la espera.

Que lo disfrutéis.

Las galletas de Joaquina

¡¡Por fin llegó el día F&F!! Esta vez, es un reto 2×1, porque es el reto de los meses de Noviembre y Diciembre.

Y esta vez no está basado en una película, sino en un libro: Recetas y confidencias de Ann Pearlman. Doce mujeres que intercambian recetas y confidencias… El reto propuesto por las chicas de F&F es precisamente ese, intercambiar recetas o galletas. Una vez decidido si queríamos hacer una cosa u otra (yo me decidí por intercambiar una receta), Alba e Ingrid fueron las encargadas de buscar a nuestra pareja receptora.

Joaquina de La Cocina de los Inventos fue mi asignada, y me ha dado la receta de las mejores galletas que jamás he probado: las Galletas con Gotas de Chocolate. Esta receta está tomada prestada del blog de Susana Preferiblemente Dulce, que a su vez la tomó prestada del blog de Suny Rosita y Suny Olivas en la Cocina.

Aquí os pongo la receta:

Ingredientes:

  • 125 gr mantequilla a temperatura ambiente
  • 75 gr azúcar
  • 75 gr azúcar moreno
  • 1 huevo XL
  • 1 cdita extracto vainilla
  • 200 gr harina
  • pizca sal
  • 1/2 cdita bicarbonato
  • 1/2 cdita levadura en polvo
  • 125 grs. gotas de chocolate

Preparación:

  1. Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que se integren perfectamente.
  2. Añadimos el extracto y el huevo y seguimos batiendo.
  3. Tamizamos la harina junto con la sal, levadura y bicarbonato, mezclamos bien y por último incorporamos las gotas de chocolate.
  4. Removemos hasta que esten bien repartidas por toda la mezcla.
  5. Sobre una bandeja en la que habremos puesto papel vegetal vamos formando montoncitos con una cucharita, podemos dejarlas tal cual o aplastarlas con la mano o con la misma cucharita.
  6. Hornear durante 10 minutos aproximadamente a 190 grados. El horno debe estar precalentado.
  7. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Con esta cantidad de ingredientes, salen unas 32-36 galletas aproximadamente, dependiendo de lo grandes que hagamos los montoncitos. Yo hice tres horneadas de unas 12 galletas aprox. en cada una, variando un poco los tiempos de horneado. Este fue el resultado:

Cómo veis la primera hornada la saqué un poquito más tarde pensando que el horno quizá no estaba suficientemente caliente y las galletas quedaron demasiado doradas y crujientes. La segunda hornada, estuvo los 10 minutos exactos y quedaron estupendas. La última, al contrario que la primera, quedaron demasiado blancas, al sacarlas estaban muy blandas, un pelín crudas quizá, aunque a medida que se iban enfriando se iban endureciendo, y al morderlas no estaban nada crudas, porque el mismo calor de las galleta las iban acabando de cocer.

Sólo tengo una pega de estas galletas y es que en casa me han prohibido que las vuelva a hacer, porque están tan sumamente deliciosas que se las comerían todas en una sola tarde.

Muchas gracias a Ingrid y Alba de F&F por este reto y a Joaquina por pasarme esta fantástica receta.

Brownie de plátano y almendra

Vaya mes de comidas familiares y lo que nos queda…

La semana pasada organizamos la presentación oficial de consuegros en casa y preparé un solomillo wellington para chuparse los dedos. Lo siento, ya se que no hay foto ni publireportaje, pero estaba demasiado estresada como para ponerme a hacer fotos, además fue en uno de esos días grises y lluviosos por lo que las fotos tampoco hubieran salido muy decentes…

Y hoy ha habido celebración otra vez, el miércoles mi chico cumplió años y hoy han venido mis suegros y mis cuñados, con la recién estrenada sobrinita. De primero un intento de quiche de champiñones, con fallo de novata, se me ha olvidado poner el huevo y el relleno no ha cuajado lo suficiente, además la pasta brisa (comprada) no era lo suficientemente gordita y se me ha “descuajaringao” entera, por lo que el plato ha pasado a llamarse “Deconstrucción de quiche de champiñones”. No hay foto.

De segundo, merluza con salsa de almendras. Yo no tengo Thermomix pero tengo una NewCook, cedida gentilmente por mi madre, hasta que la vuelva a necesitar… Es la segunda vez que hago esta receta, rica, rica. Pones todos los ingredientes, programas el aparatito y en 6 minutos tienes el plato listo. Tampoco hay foto. Que vaya lío tenía yo en la cocina…

Y de postre, lógicamente tocaba pastel de cumpleaños y como mi chico lo quería de chocolate, que mejor que un brownie.

La receta es una vez más del juego de la Nintendo DS. Si, ya lo sé que soy un poco cansina recopilando las recetas de ahí, pero es que me va sacando de apuros, sobretodo ahora que aún tengo que recuperar mi colección completa de libros de cocina…

Esta vez sin embargo, no estoy muy contenta con las indicaciones con respecto al tiempo de cocción… en el juego ponía 30 minutos a 170 ºC, sin embargo yo lo he tenido que subir a 220 ºC y dejarlo al final casi 1 hora porque no había manera que la masa se cociera. Total que al final los bordes se han tostado un poco…

La receta original era con nueces, pero como tenía una tonelada de almendra picada desde que hice los panellets hace un par de semanas, he hecho un cambio de ingredientes.

Para 6 personas:

  • 225 gr de harina de repostería
  • 75 gr de cacao en polvo
  • 12 gr de levadura de repostería (no utilicéis la marca Royal, 12 gr hacen subir mucho la masa, si la utilizáis, poned menos cantidad)
  • 225 de mantequilla sin sal
  • 3 plátanos
  • 75 gr de nueces peladas (almendras picadas)
  • 75 gr de chocolate (la receta indica chocolate con leche, sin embargo yo utilicé chocolate negro especial para postres)
  • 4 huevos
  • 150 gr de azúcar moreno

Cómo lo preparamos:

  1. Ponemos papel de horno en un molde cuadrado o rectangular, haciendo los cortes y/o dobleces necesarios para que se ajuste correctamente al molde.
  2. Tamizamos la harina, el cacao y la levadura en un bol con la ayuda de un batidor.
  3. Cortamos el plátano en rodajas de 1/2 cm aprox.
  4. Picamos las nueces y reservamos.
  5. Picamos el chocolate y lo ponemos en un recipiente resistente al calor.
  6. Ponemos el horno a precalentar a 170 ºC.
  7. En un cazo ancho ponemos agua a calentar a fuego lento. Cuando esté caliente, ponemos la mantequilla en un recipiente resistente al calor para poder derretirla.
  8. Cuando la mantequilla esté lista, cambiamos el recipiente y ponemos el chocolate a fundir, removiendo con una cuchara.
  9. En un bol bien seco, ponemos los huevos y los batimos.
  10. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo.
  11. Después, añadimos la mantequilla y el chocolate.
  12. Agreamos el plátano y las nueces y mezclamos bien.
  13. Vertemos la mezcla de la harina tamizada y mezclamos bien todos los ingredientes, sin dejar grumos, con la ayuda de una espátula de goma o un untensilio similar.
  14. Vertemos toda la mezcla en el molde preparado y alisamos la superficie.
  15. Ponemos en el horno a 170 ºC y dejamos hacerse 30 minutos. Como he comentado antes, yo lo tuve que dejar unos 25 minutos más y también aumenté la temperatura, por lo que creo que una buena opción sería a 200 º C durante unos 40 minutos.
  16. Con la ayuda de un pincho, atravesamos el centro de la masa, si al retirarlo no se pega nada el brownie está listo.
  17. Colocamos el molde con el brownie sobre una rejilla de horno o similar para dejar reposar un poco.
  18. Sacamos el brownie con el papel aún y colocarlo directamente sobre la rejilla para que se enfríe completamente.
  19. Retiramos el papel del brownie y servimos.

PD: Feliz cumpleaños mi amor.

Panellets de El Comidista

¡¡Por pocas no llego!! No sé dónde tengo la cabeza. El reto de octubre de Film&Food está basado en la película “Pesadilla antes de Navidad”, una película de animación basada en los dibujos y el poema de Tim Burton que recibe el mismo nombre. En la entrada del grupo podéis leer la sinopsis de la película.

El conocido director de cine en esta ocasión no dirigió el film pero si fue su coproductor y se involucró mucho en el desarrollo de la misma.

La película se lanzó en EEUU en 1993 y fue realizada con la técnica del stop motion. Técnica que nunca antes había sido utilizada por Tim Burton y que más tarde repetiría en la película “La Novia Cadáver” (que sinceramente me gusta mucho más que Pesadilla antes de Navidad).

En el reto podíamos escoger entre Truco (Susto) o Trato. Si escogiamos Susto, Ingrid y Alba nos proponían una receta típica de Halloween, y como a mi no me gustan los sustos decidí que mejor escogía el Trato, que consiste en ofrecer un dulce a uno de los otros blogs que tambíen habían escogido Trato.

Y aquí el porqué de mi tardanza: no vi a tiempo la actualización del post dónde indicaban que la fecha de publicación era hoy en vez del último día del mes como viene siendo habitual. ¿Que cuando lo ví? ¡¡Pues ayer!! Y yo que pensaba que tenía aún todo el fin de semana para preparar mis dulces tranquilamente…

Así que manos a la obra y hoy mismo he preparado estos típicos Panellets. Vale, sí, ya sé que no es muy jalogüinero, pero sí que es tradicional de la fiesta de la castañada. Y porqué esto, pues porque teniendo dulces tan buenísimos como estos, ¿a ver porqué hay que importar hasta las fiestas extranjeras? Marketing, puro marketing…

En fin, que como aún tengo que traer la caja con mis libros de cocina de casa de mis padres, he tenido que tirar de los pocos (12 o 15) que tengo en el piso nuevo. Lo que me ha llevado a estrenar el libro de recetas de El Comidista, del cuál os hablé en esta entrada. Esta receta pertenece a la sección Bajón de Azúcar y con su permiso (bueno, mejor dicho, sin él) he modificado de los ingredientes. Y puedo asegurar que he sido fiel al resto de la receta en un 98%.

Así que esta es mi ofrenda a Ángeles de El Ágora de Ángeles. Me ha gustado mucho su blog, muy variado en cuanto a tipos de cocina, ya le he hechado el ojo a un par de recetillas que tengo que probar. Ángeles, espero que te gusten estos dulces catalanes.

Panellets – para 6 u 8 personas:

Para la masa:

  • 500 gr de almendra molida
  • 300 gr de azúcar (yo he utilizado 150 gr de sirope de agave)
  • 150 ml de agua (al utilizar el sirope, la cantidad de agua necesaria se reduce a la mitad)
  • 1 clara de huevo

Para las coberturas:

  • 200 gr de piñones
  • 100 gr de almendra picada
  • 100 gr de coco rallado
  • 50 gr de cacao en polvo
  • 2 yemas de huevo

Preparación: (copio TEXTUALMENTE el texto de la receta, así que donde pone azúcar entiéndase sirope de agave)

  1. Poner el agua y el azúcar en una cazuela. Hervir, y cuando el azúcar esté disuelto del todo, añadir la almendra en polvo. Remover durante 2 minutos y dejar enfriar. Incorporar la clara de huevo y mezclar bien. Dejar reposando en la nevera un mínimo dee 2 horas, o de un día para otro.
  2. Cubrir una bandeja de horno con papel de hornear. Precalentar el horno a 200 grados.
  3. Dividir la masa en 4 partes. Hacer pequeñas bolitas con la masa con ayuda de una cucharilla. Rebozar la primera parte en los piñones, y colocar los panellets encima de la bandeja.
  4. Hacer lo mismo con la segunda parte en la almendra, y con la tercera, en el coco. Con la cuarta que será la de chocolate, hacer bolas y dejarlas tal cual sobre la bandeja. (Yo aquí le mezclé un poco de chocolate deshecho para chocolatearlo un poco más)
  5. Mezclar en un vaso las yemas de huevo con unas gotas de agua. Pintar las bolitas de piñones y de almendra con la yema (las de coco y las de chocolate no hace falta).
  6. Hornear unos 5 minutos en la parte superior del horno, hasta que los panellets se doren levemente. Tienen que quedar tiernos por dentro.
  7. Sacar del horno y, cuando estén templados, rebozar los panellets de chocolate en el cacao.

Por cierto, al final si que he hecho algo más temático de Halloween, unas simpáticas arañitas hechas con oreos, regaliz, y chocolate deshecho.

Seriously Rich Chocolate Cake

El otro día ojeando algunos libros de cocina con mi cuñada encontramos esta receta y las dos coincidimos que debía estar de vicio. Un par de días más tarde fue el cumpleaños de mi hermana y, como me había comprometido a hacer yo la tarta de cumpleaños, decidí que esta era la mejor opción, un Pastel de Chocolate Seriamente Rico (del libro 101 Cakes & Bakes, Tried-and-Tested Recipes de la colección GoodFood de la BBC).

Se trata de un pastel sin harina ni lácteos (bueno, el único lácteo es la mantequilla que se necesita, aunque se podría sustituir por margarina).

Para 8-10 raciones necesitamos:

  • 100 gr de mantequilla, cortada en dados
  • 140 gr de chocolate negro de la mejor calidad, roto en trozos
  • 6 huevos, separados (claras por un lado y yemas por el otro)
  • 140 gr de almendra molida
  • 85 gr de azúcar granulado fino
  • cacao en polvo o azúcar glas para decorar
  • crema fresca, nata montada o helado de vainilla, para servir (opcional)
  • 1 cucharada sopera de kirsch o Cointreau (opcional)

Preparación:

  1. Pre-calentamos el horno a 170 ºC (o 150 ºC si tiene ventilador). Engrasamos un molde de unos 23 cm  y lo forramos con papel especial para horno. (*) Espolvoreamos los lados del molde con un poco de harina. En un bol resistente al calor, fundimos la mantequilla y el chocolate (al microondas o al baño maría), removemos bien hasta que quede bien liso y dejamos aparte durante unos 5 minutos para que se enfríe un poco. En otro bol, mezclamos las yemas de huevo, la almendra molida y el licor (si lo vamos a utilizar) y añadimos la mezcla de mantequilla y chocolate.
  2. En un bol de cristal o metálico (preferentemente) ponemos las claras de huevo con un pellizco de sal y batimos hasta que se formen pequeños picos. Sin dejar de batir, vamos espolvoreando con el azúcar, hasta que llegue a punto de nieve. Echamos dos cucharadas soperas a la mezcla del chocolate y removemos bien. Después, y con cuidado, vamos añadiendo el resto de las claras.
  3. Echamos la mezcla en el molde y horneamos durante 30-35 minutos, hasta que haya subido bien y esté firme. Dejamos enfriar en el mismo molde. Cuando se haya enfriado, desmoldamos y quitamos el papel (*). Espolvoreamos con cacao en polvo o azúcar glas y servimos con un poco de crema fresca, nata montada o helado.

(*) Yo utilicé un molde de silicona con forma de rosas para hacer 6 raciones. El molde es el tercero que me envió Silikomart para colaborar con ellos. Al ser el molde de silicona, únicamente lo engrasé un poco con mantequilla fundida con la ayuda de un pincel de cocina. El resto de la masa la puse en otro molde de Silikomart, la Cocotte, ya que por su forma es ideal para hacer pasteles y bizcochos pequeños.


CWK dulce de septiembre – Crumble de ciruelas

Cuando las chicas de Whole Kitchen desvelaron cual era la propuesta dulce para el mes de septiembre no me hizo demasiada ilusión. Otro postre inglés, me dije a mi misma, con el montón de delicias españolas que hay… aunque luego pensé que debía darle una oportunidad.

Si tuviera que darle una nota, probablemente le daría como mucho un 6. ¿Y porqué tan poco? Puede que por la fruta escogida, los ingredientes, en especial por la mantequilla (ni mi chico ni yo somos muy mantequilleros, aunque él lo es un poco más que yo), aunque los dos coincidimos que lo menos que nos ha gustado es el hecho que se coma caliente. Nos ha parecido muy pesado y no muy indicado como postre para después de una comida o una cena, sino más bien para el desayuno o la merienda. Y casi mejor tomarlo a temperatura ambiente.

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de septiembre nos invita a preparar un postre clásico británico: Crumble

El crumble es un pastel clásico inglés, quizá el más popular. Se puede elaborar con diversas frutas, aunque quizá la versión más tradicional es la que se hace con manzana. Esta base de fruta, se cubre con una mezcla de harina, manteca y azúcar. Todo ello se introduce al horno, y se sirve y degusta caliente. Por este motivo es frecuente acompañarlo con natillas, helado o alguna compota.

La receta propuesta es la que os pongo más abajo del libro Cinnamon, spice & warm apple pie, aunque la que yo he hecho es una mezcla de esta, el “Crumble de Manzana” del juego de la Nintendo DS: Cocina conmigo ~ ¿Qué preparamos hoy? y de “Crumble de Ciruelas” del libro 101 Delicias de Temporada, de la ed. Grijalbo (modificaciones de la receta propuesta en azul)

RECETA Crumble sencillo de ciruelas (Para 4-6 personas)

*Relleno

8-10 ciruelas maduras

4-5 cucharadas soperas de azúcar

1 cucharada de canela

2 cucharadas de zumo de naranja

ralladura de naranja

*Cobertura

75 g de mantequilla

175 g de harina de todo uso

una pizca de sal

50 g de azúcar moreno

Precalentamos el horno a media temperatura (aprox 180º) y colocamos la bandeja a media altura.

Partimos las ciruelas por la mitad y les quitamos los huesos.

Las cortamos en cuartos y las colocamos en el molde, las espolvoreamos con el azúcar, la canela, la ralladura y el zumos de naranja y reservamos.

Para preparar la cobertura ponemos en un bol la harina y la mantequilla cortada en cubitos y comenzamos a trabajarla con la punta de los dedos, de forma que vaya haciendo “migas”.

Añadimos el azúcar y seguimos mezclando del mismo modo.

Echamos las migas sobre las ciruelas y ponemos en el horno durante unos 40 – 45 minutos o hasta que dore.

Sirva caliente acompañado de helado.

Have a nice meal!!

La lactosa y yo – natillas caseras

Desde que era pequeña el olor de la leche de vaca me ha hechado siempre para atrás y tampoco me han gustado los yogures. No era sólo su sabor, que intentaba esconder con sabores potentes, como por ejemplo el coco, o más tarde los frutos rojos… sobretodo era su textura, aunque hay otros postres lácteos como por ejemplo el flan o las natillas, que dependiendo de la marca tienen una textura bastante similar y en cambio si me gustan. Sin embargo, los quesos siempre me han gustado, y cuanto más secos, fuertes y olorosos mucho mejor.

Recuerdo que desde bastante pequeña, tuve recurrentes ataques de migraña y cólicos, por lo que mi madre optó por llevarme a un médico naturista (bastante raro encontrar uno hace veinte o veinticinco años…), ya que los médicos “tradicionales” no sabían encontrar el por qué de esos dolores. (Pongo lo de “tradicionales” entre comillas, ya que para mi, aunque no estuviese de moda, era y sigue siendo más tradicional un médico naturista que no uno que te atiborra a medicamentos sin hacerte ninguna exploración previa. Un médico naturista (homeópata o naturópata) basa sus conocimientos en lo que nos hemos acostumbrado a llamar los remedios de la abuela: flores y plantas curativas, minerales, y tantas otras terápias que nuestros antepasados han ido perfeccionando con el paso de los años).

El caso que este médico naturista, tras una exploración y cuestionarios completos, determinó que, para evitar tanto la migraña como los cólicos, lo que debía hacer era suprimir al máximo lácteos, fritos y, muy a mi pesar, el chocolate, ya que estos productos lo que hacían era cargar el higado, que tenía que trabajar el doble para poder realizar correctamente su función de filtro.

No tuve ningún problema en realizar dicha supresión, aún siendo una cría de unos diez-doce años… Los lácteos, de por si, ya no eran santo de mi devoción, y los fritos en mi casa tampoco no se comían mucho. Ahora bien, el chocolate… El chocolate, eso ya es otro cantar… Moderé la ingesta, sustituí chocolate blanco y chocolate con leche por chocolate negro, pero a mí el chocolate no me lo quita nadie.

Y la verdad, después de todos estos años, tanto las migrañas como los cólicos, son ahora muy pero que muy esporádicos…

Y cuando me dan, normalmente suele ser por culpa de la lactosa. Imagino que todos sabréis ya que es la lactosa, pero por si aún queda algún despistado en la audiencia lo explico:

La lactosa es el azúcar que se encuentra de forma natural en la leche. Para digerirla, el organismo humano precisa de la enzima lactasa que se produce normalmente en la mucosa intestinal, y que transforma la lactosa en unidades más pequeñas (glucosa y galactosa). La intolerancia a la lactosa se debe a la disminución o ausencia de lactasa en el conducto digestivo. La causa de intolerancia a la lactosa puede ser congénita, por un error del metabolismo bastante raro, en el que la lactasa falta desde el nacimiento, o adquirida. Esta última puede ser parcial o total y puede iniciarse en la infancia, adolescencia o en la edad adulta. Puede deberse a una disminución progresiva de lactasa en las células de la mucosa intestinal a partir de los dos o tres años de edad, sin que se conozca la causa, o como consecuencia de una agresión a la mucosa intestinal por un virus, bacterias, antibióticos o quimioterapia, diarreas infecciosas, enfermedad inflamatoria intestinal crónica, enfermedad celíaca, ingesta excesiva de alcohol, etc.

Los síntomas suelen aparecer de los 30 minutos a las 2 horas después de haber ingerido alimentos que contengan lactosa, generalmente acompañados de flatulencia, cólico intestinal y diarrea. Los síntomas desaparecen entre 3 y 6 horas más tarde. Estos se deben a que la lactosa no digerida en el intestino delgado, pasa al grueso y allí es fermentada por las bacterias de la flora intestinal produciendo hidrógeno y otros gases.

(Fuente: http://saludyalimentacion.consumer.es/intolerancia-a-la-lactosa/)

Para mi, la solución fue sencilla: prescindir por completo de la leche y productos que la contengan. Aunque de vez en cuando me permito un capricho lácteo sin que me produzca trastornos. Normalmente suele tratarse de algún tipo de queso, ya que para el resto, flanes, natillas, cremas, suelo hacerlas en casa utilizando leche sin lactosa, o incluso leches de tipo vegetal: de soja (no muy frecuentemente, porque su sabor no me gusta mucho), de almendra, de arroz…

Así que la recetilla que os pongo aquí es la de unas natillas caseras, de nuevo extraídas del juego de la Nintendo DS, Cocina conmigo ¿Qué preparamos hoy? , que me está dando bastante juego, valga la redundancia.

Como siempre, los ingredientes son para 2 personas y en azul las modificaciones que he hecho en la receta

  • 500 ml de leche sin lactosa
  • 2 cortezas de limón
  • 3 yemas
  • 150 gr de azúcar (75 gr de azúcar blaco y 75 gr de azúcar moreno)
  • 14 gr de maicena
  • 1/4 cdta. de canela molida (o una ramita de canela)
  1. Ponemos la leche y la corteza de limón en un cazo. Añadimos la canela y ponemos a calentar a fuego lento.
  2. Calentamos mezclándo desde el fondo del cazo con una cuchara de madera y apagamos el fuego.
  3. Sacamos la corteza de limón.
  4. Metemos las yemas y el azúcar en otro cazo. Añadimos la maicena y batimos con el batidor.
  5. Vertemos la leche caliente poco a poco en el segundo cazo sin dejar de remover.
  6. Ponemos a fuego lento y seguimos removiendo.
  7. Apagamos el fuego cuando toda la crema empiece a estar espesa y dejamos que se enfríe un poco.
  8. Echamos las natillas en recipientes individuales y las reservamos para que enfríen.
  9. Cuando ya estén frias, las metemos en la nevera, cubiertas con film transparente.
  10. Servir frías.

Buen provecho.

Nota 21-09-11: Como recomendación personal, si no os gustan muy, muy dulces, reducid la cantidad de azúcar, yo pondría unos 100 gr como mucho. Para mi gusto, y el de mi chico, quedaron un pelín empalagosas usando 150 gr.